Una oportunidad estratégica para el comercio de proximidad

El entorno de Atocha, Delicias y Santa María de la Cabeza reúne unas condiciones excepcionales para desarrollar un modelo de Espacio Comercial Abierto.

Estamos ante una de las zonas de Madrid con mayor concentración de actividad, movilidad, cultura, turismo y población residente. La estación de Atocha constituye una de las principales puertas de entrada a la ciudad; Delicias aporta una fuerte identidad cultural y ferroviaria; Santa María de la Cabeza vertebra una importante zona residencial y comercial; y el entorno de Madrid Río, Matadero y los equipamientos culturales genera una enorme capacidad de atracción.

Sin embargo, disponer de estos activos no garantiza por sí mismo que el pequeño comercio aproveche todo su potencial.

El gran reto es conectar estos espacios y convertir el flujo de personas en actividad económica para el comercio de proximidad.

Aquí adquiere especial importancia la estrategia de COPYME de impulsar los Espacios Comerciales Abiertos.

De una suma de comercios a un territorio comercial

El principal objetivo debería ser pasar de una realidad formada por establecimientos individuales a la construcción de un territorio comercial reconocible.

Atocha, Delicias, Santa María de la Cabeza y sus entornos tienen suficiente personalidad para construir una marca comercial propia.

No se trataría de eliminar la identidad de cada calle o barrio, sino de conectarlas bajo una estrategia común.

Atocha–Delicias–Santa María de la Cabeza puede convertirse en un gran espacio comercial abierto del sur de Madrid.

Un espacio en el que comercio, hostelería, cultura, turismo, ocio y servicios trabajen conjuntamente.

Atocha: mucho más que una estación

Atocha es uno de los grandes puntos estratégicos de Madrid.

Miles de personas llegan diariamente a la ciudad a través de este nodo de transporte.

Pero una parte importante de esos viajeros atraviesa la zona sin convertirse en consumidores del comercio local.

Existe aquí una enorme oportunidad.

El objetivo debería ser conseguir que una parte de ese flujo se incorpore al tejido económico del entorno.

Para ello es necesario facilitar al visitante información sobre qué puede encontrar en las calles próximas:

restaurantes, tiendas especializadas, comercio tradicional, mercados, establecimientos de alimentación, cultura, ocio y servicios.